2016/09/08

La vie est belge (Vuelta a Bruselas parte 2 de 2)

Hace poco os contaba la primera parte de mis vivencias en el viaje que hice en junio a mi querida Bruselas, ciudad en la que viví durante cinco meses en primavera y verano de 2015 como au pair. Aunque no fue lo mismo que vivir allí, aquel fin de semana me sirvió para retomar parcialmente el contacto con la capital belga y alguna gente que conocí allí, además de recordar viejos tiempos. Recorrí los puntos más importantes para mí, lugares que tal vez interesen a algún viajero que quiera dejarse caer por allí y busque "insider tips". Bienvenidos a la segunda parte de mi Bruselas personal.


El sábado quedé con una amiga también au pair (no nos engañemos, las au pairs nos entendemos mejor que nadie entre nosotras, nadie más escucha nuestras batallitas y quejas sobre los niños xD), pero decidí ir andando de Etterbeek a Louise andando y dando un gran rodeo, ya que hasta el momento no había pisado el centro. Si bien es cierto que durante mis días como au pair cada vez frecuentaba menos el centro turístico de la capital, había echado muchísimo de menos esas calles abarrotadas de diversa gente, coloridas fachadas y creativas tiendas. Además, tenía ganas de volver a pasearme por el barrio europeo, donde espero trabajar algún día (si alguien conoce a alguien que necesita a una economista muy profesional y de dudosa estabilidad mental, que me contacte. Guiño, guiño). Una tiene que soñar.

Volveremos a vernos las caras...

Contigo también...

Mont des Arts

Grand Place (esas casas estaban de obras cuando yo viví en Bruselas y al fin pude verlas)

#TypicalBrussels




Galeries Royales Saint-Hubert

Eurocopa everywhere




Dimos una vuelta por el centro, rememorando historias y momentos del año pasado (muchas de las cuales pueden encontrarse en este blog bajo la etiqueta Au Pair 2015) y comimos en un take away asiático. Hablando de esto y de aquello, en seguida se nos fue la mañana y me dirigí a casa.

Aquella tarde hice otro plan con otras dos au pairs que formaba parte de los "must" en mi vida bruseliense: apalancarnos en un café o un bar y tirarnos horas ahí hablando. Desde luego, en una competición de "a ver quién es capaz de quedarse más tiempo encajado en los sillones de un café gastando la menor cantidad de dinero posible", no habríamos tenido rival. 

Para aquel día me enseñaron un nuevo descubrimiento en nuestra selección de cafeterías en Bruselas: el Leopold Cafe, justo al lado de la parada de metro y tram Montgomery en la zona del Cinquantenaire. Me encantó el ambiente del lugar, mucha gente joven pero a la vez tranquilo, con una curiosa decoración y una amplia selección de cafés y deliciosas tartas. A pesar de haber ido solo esa vez, se lo recomendaría sin duda a cualquiera viviendo allí o al viajero que quiera disfrutar de algo de ambiente local lejos de las multitudes.

Decoración del techo

Ahí te tiras la tarde


Cinquantenaire

Nuestra siguiente parada fue el Grand Central, un bar creo que relativamente nuevo justo entre el Parc Leopold y la Comisión Europea, a cinco minutos de la estación de metro Schuman. También con una decoración muy personalizada, da la impresión de que este bar está de moda entre la gente de entre 20 y 40 años para ir después del trabajo o hacer fiestas de cumple. El día en el que fuimos nosotras había un par de grupos de treintañeros celebrando cumples vestidos de etiqueta y agotando las baterías de los móviles a base de selfies, fue curioso observarles la verdad. 





El domingo por la mañana la au pair que me acogió y yo volvimos al C. Ramic Art Cafe a terminar nuestras obras de arte de cerámica y a continuación bajamos a Flagey para juntarnos con las demás au pairs y... ¡comer frites! En varios bares está permitido llevar comida de fuera siempre y cuando se consuma una bebida en el local, cosa que ocurre en Le Pantin, un bar con una pinta y poco rara y dejada en la plaza Flagey. A pesar de su estética descuidada, en el piso de arriba tienen sofás en los que puedes tirarte horas y horas en un ambiente agradable y sin que intenten echarte, algo que me encanta de los bares belgas. Nos acomodamos allí con las frites de la plaza Flagey mientras en el piso de abajo la mitad de los alemanes de Bruselas se congregaban para ver un partido de la Eurocopa animando a grito pelado.




Para rematar la breve visita a mi querida Bruselas, dimos una vuelta por el centro, compré cervezas para mis amigos en Friburgo y tomamos algo en la zona de Marolles (cerca del Palacio de Justicia y el Sablon). Aquella noche jugaba Bélgica y lo vimos un rato en casa, pero pronto fuimos charlar un rato y dormir.

Museo de Instrumentos de Música

Una de mis vistas favoritas <3

Pleno centro un domingo por la tarde xD

Marolles

Al día siguiente me esperaba un larguísimo viaje en bus que aproveché para escribir un trabajo que tenía que entregar para la uni, debo decir que aluciné con mi eficiencia a la hora de escribir cuando no tengo internet con el que distraerme ni amigos a los que distraer. 

Esa fue la vuelta a esta ciudad tan especial para mí. Tengo la esperanza de poder volver para quedarme un tiempo más largo pronto, en el mejor de los casos para hacer mis prácticas allí, aunque eso el tiempo lo dirá. También espero volver a ver a mi Host Family y especialmente al niño mayor cuando vuelva, cosa que esta vez no pudo ser.

Espero haber transmitido al lector algo más de lo que comunmente se sabe de la capital belga, que en muchas ocasiones se limita a poco más que la Grand Place, el Atomium y el Manneken Pis, algo que no hace justicia a esta ciudad con tanto que ofrecer. En el blog intento mostrarla como la veo yo, con sus rincones, colores y ambientes de diverso tipo que la hacen tan interesante a mi parecer. Si vas a viajar pronto a Bruselas, callejea, te sorprenderá mucho. 

À bientôt, Bruxelles <3


2 comentarios:

  1. Cuando fui a Bruselas hicimos el tour típico de turista y apenas nos dejaron tiempo de ver nada más, pero cuando vuelva (¡porque volveré! muajajaja) apuntaré todos esos rinconcillos tan chulos de los que hablas ;)
    También me acuerdo que me sorprendió ver la bandera alemana colgada de todas partes... En mi defensa he de decir que ya las distingo y me sé la combinación de colores de ambas! (icono del whatsapp con un trofeo xD)

    Nos veremos pronto, ¡es una amenaza!

    Un beso grande grande, corazón :D

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    Respuestas
    1. Patriiiiiiiii que me he enterado de que ahora mismo ya estás en Deutschland! Desde ahí arriba Bruselas te queda a tiro de piedra! Y Friburgo más o menos también, guiño guiño. Lo de la bandera tiene mérito eh, a mí me llevó un par de meses aprenderme la diferencia #retardalert.
      Hasta prrrronto!!!!!!

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