2016/07/02

La vie est belge (Vuelta a Bruselas parte 1 de 2)

Como adelanté en otra entrada... ¡he vuelto a Bruselas! No para quedarme, sino solo para un fin de semana, pero de todas formas me ha encantado volver a pasear por sus calles y recordar los momentos vividos hace casi un año (que se dice pronto). Si no has leído mis entradas de la época en la que viví en la capital belga, puedes hacerlo aquí. Los que sí las habéis leído sabréis que fueron unos meses inolvidables donde hice cantidad de cosas (cualquier cosa menos dedicar tiempo al TFG) y que recuerdo con mucho cariño. Así que imaginaréis que volver ha sido muy especial y... ¡tengo intención de volver para quedarme durante un tiempo algún día!


Salí de Freiburg el miércoles a la noche, en un bus nocturno tan llenísimo de gente que no sé cómo no acabó alguien durmiendo en el pasillo. Todo fue normal (¡incluso conseguí dormir)! hasta que nos acercamos a París y sorpresa... huelga. Y su correspondiente atasco infernal.

El resultado fue que llegamos tres horas tarde a la estación de buses donde tenía que hacer transbordo. El bus se recorrió todas las calles de la capital francesa a una velocidad de vértigo (léase 2m/hora), y aunque suene increíble había algo que me puso más nerviosa que el hecho de poder perder la conexión a Bruselas: la señora del asiento de atrás.

Y es que la buena mujer se levantaba cada 10 metros a preguntar al conductor a ver cuándo llegábamos. Creo que sulfuró a todo el bus, obviamente nadie sabía cuándo se aligeraría el atasco, pero ella no parecía enterarse.



Al fin llegamos a París diez minutos antes de mi bus a Bruselas, no me creía la suerte que había tenido. El nuevo autobús no tenía nada que ver con el primero, había la mitad de gente y pude agenciarme un asiento doble en el que tirarme y gorronear wifi.

La parada final era Bruxelles Nord (zona en la que me sentí una outlander total, en mis cinco meses en la capital belga jamás fui a esa estación). Fui en metro hasta Montgomery y de ahí caminé a Merode, donde me apalanqué en el Exki (cadena de comida rápida "saludable") para gastarme el equivalente a mi alquiler en quiche, tarta y un café. 12 euros me costó todo, pero me supo a gloria, fue como volver a casa (una de mis casas xD).


Foto con el móvil xD

La segunda foto es la típica calle bruseliense, hay una así en cada barrio y cuenta con un Carrefour, un Delhaize, un Di, un Exki, un Panos y un par de cadenas omnipresentes más. Ver esa calle hizo mentalizarme de que estaba de vuelta, después de tanto tiempo se me hacía surrealista.

Bueno, las vistas no fueron lo único que me hicieron creer que había vuelto a mi querida Bruselas. También los precios. Y es que acostumbrarse a pagar 3 o 4 euros por un café no es fácil, pero no te queda otra si quieres hacer vida normal y no acabar socializando en las estaciones de metro cual mendigo. Es de las pocas cosas que no echo de menos allí.

Tirada en un sofá del Exki (y chupando wifi, claro está), esperé a que la amiga en casa de la cual me iba a quedar me llamase para decirme que ya estaba en casa y poder ir yo también.



Aclaro que, muy a pesar mío, no he visto a mi familia belga en mi corta estancia. La razón es que los padres de los niños no han mostrado especial interés en mantener una comunicación regular conmigo. Lo entiendo perfectamente, al fin y al cabo yo para ellos cumplía una función y por mucho que tuviéramos una buena relación cuando estuve allí, no había vínculos afectivos con ellos.

Lo que me duele son los niños, uno de ellos especialmente (a estas alturas no es ningún secreto que tenía favoritismo por el mayor xD). Me felicitó en mi cumple e incluso más tarde me escribió mails contándome que se estaba leyendo el quinto libro de Harry Potter. ¿Recordáis quién le regaló el primer libro el verano pasado? Así es, la au pair más maravillosa que jamás va a tener. Orgullo infinito.



Resumiendo, que decidí que pedir a los padres ver a los críos un rato ahora me pareció forzar las cosas un poco, pero tengo claro que si algún día vuelvo a Bruselas para hacer unas prácticas o algo, les mandaré un email informando de que vivo allí y que elijan si les parece buena idea o no que vaya. 

Cuando mi amiga me avisó fui a su casa y vagueamos un rato en casa con el niño peque al que cuida (au pair power xD). El niño es un personaje y nos echamos unas risas con él. A eso de las nueve fuimos a uno de los descubrimientos estrella de este viaje: C. Ramic Art Cafe cerca de Flagey en la Rue Lesbroussart. 

Se trata de un café donde ¡puedes pintar formas de cerámica! Y de mientras comes, bebes y charlas, me parece una idea genial y creo que en un futuro pasaré horas ahí xD.



La mañana siguiente, el viernes, quedé con otras dos amigas au pairs en los alrededores de Cimitière d'Ixelles, otra zona que no conocía. Es curioso que tras haber pasado meses allí haya conocido tantos sitios nuevos en cuatro días. 

Ampelfrau redescubiendo Bruselas





Tomamos café, nos pusimos al día y acordamos volver a vernos esa misma noche porque había apero (dígase botellón elegante socialmente aceptado) en Saint-Gilles. Quedó pendiente por decidir cómo íbamos a ir hasta allí porque había huelga de transporte público justo aquel día. 

Por la tarde fui con mi amiga anfitriona a Place Jourdan, una de mis plazas favoritas de la ciudad. Tomamos unos frapuccinos muy fancy en un café desde el que por una ventana se ve el Parlamento Europeo y por otra la Comisión. En plan motivación xD. Para quien no lo sepa, quiero hacer prácticas en la UE (porque soñar es gratis, no me juzguéis). 

Y, por supuesto, estando en Place Jourdan no podían faltar las famosísimas "frites" de la plaza, las mejores de la ciudad según muchos. O sea, patatas fritas, pero al estilo belga, o sea, las originales fritas dos veces y con mil salsas. Para rematar, además las acompañamos con unas Kriek, cerveza de cereza :).

Lo del chocolate ese con esa forma tengo que aprender a hacerlo

Place Jourdan y sus famosas frites

Cuisine belge

Volvimos a casa dando una vuelta por la zona del Cinquantenaire y un rato después nos dirigimos de nuevo a Cimitière porque era allí donde el novio de una de las au pairs y otros amigos nos recogían con el coche para ir a Saint-Gilles. 

Quien jamás haya aparcado en Bruselas centro no conoce el infierno. Nos llevó una eternidad dejar el coche en un lugar digno, en parte supongo que por la huelga de transportes. Por la misma razón, no mucha gente había acudido al apero, de modo que nos acomodamos en las escaleras del Ayuntamiento de Sanit-Gilles y nos tiramos horas hablando (al fin tuve una oportunidad de practicar francés tras un año, al principio daba vergüenza pero poco a poco fui refrescándolo). 

Saint-Gilles, cerca de la que fue mi casa au pair <3

Tenía la intención de plasmar todo el viaje en una sola entrada, pero al final me he enrollado (quién se lo esperaría) y haré dos entradas, me parece que ya hay suficiente contenido en esta y solo he contado dos días.

Ahora empieza el pánico en la uni (época pre-exámenes) pero creo que encontraré tiempo para actualizar. No me gustaría que quedase esto a medias como el viaje a París y a Rosenheim (diarios que pienso terminar, por cierto).

Parece ser que el verano va llegando, ¡disfrutad de él!

À bientôt!

4 comentarios:

  1. Me encanta la foto de las casas de colores con el primer plan de flores y verde. ¡Menudo viajecito! Tengo que ir a Bruselas ☼

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    1. Te recomiendo que vayas si puedes, una ciudad casi perfecta <3

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  2. ¡Ampelfrauuu! Qué bien sienta volver "a casa", ¿no? Yo que estoy a punto, se me pone la piel de gallina solo de pensarlo.
    Es una pena lo de la familia belga. Sinceramente, aunque las aupairs estemos allí solo para cumplir una función, creo que no cuesta nada mantener el contacto y tener una buena relación. Al fin y al cabo, vivimos con ellos casi un año (que se dice pronto...) y hemos sido casi parte de la familia. Pero bueno, ya te contaré qué tal me va el reencuentro (si lo hay, que le envié un correo a mi Mutti hace una semana y todavía no tengo noticias xD).
    Siempre es un placer leerte. Sobre todo por el humor con el que lo cuentas y por las fotos (¡las footooos! <3).
    ¿Sabes qué Bruselas está al lado de NRW? (Guiño, guiño, codo, codo ;D ) xDD

    Un abrazo grande grande y ¡mucha suerte con esos exámenes! :)

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    Respuestas
    1. Holaaa! Y que lo digas, fue una sensación rara volver después de tanto tiempo, pero pronto volví a acostumbrarme a la vie belge :). No sabes las ganas que tengo de leer sobre tu vuelta a tierras germanas! Después del rollo de la vivienda ahora parece que el camino está despejado y seguro que todo va sobre ruedas! :D
      Un beso!

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