2014/12/03

DIARIO: Berlín (parte 2 de 4)

BERLIN, Alemania
Leer primero: ♣PARTE 1♣

Hoy sigo con el relato de mi viaje a Berlin. Antes de leer esta entrada asegúrate de haber leído la primera parte (el link entre tréboles, me encantan esos tréboles). El segundo día también trajo anécdotas, y mucho ojo a esta entrada porque ¡hasta sale un famoso! Y NO es una de mis exageraciones, ¡lee la entrada para descubrir a quién vimos!

La idea era despertarse a las siete y media u ocho para ver la Columna de la Victoria (Siegsäule) en Tiergarten antes de ir al Free Tour, pero nuestro intento es fallido. Despertar sí que nos despertamos, pero entre que uno se ducha y el otro pone el vídeo de Colibritany nos dan casi las diez de repente. Es curioso cómo pasa el tiempo por las mañanas, hagas lo que hagas acabas yendo más tarde de lo esperado. Ya viendo que no nos da tiempo de ver la columna desayunamos tranquilamente y a eso de las diez y media salimos de casa (esta vez sin incidentes, el pérfido señor del piso 16 no hace acto de presencia) y cogemos el metro a Brandenburger Tor, una vez más con el billete para grupos pequeños de un día. 

Sé que en todos mis diarios y consejos hablo de los Free Tours y que parece que me pagan por ello. No es así, pero me parecen uno de los mejores inventos de los últimos años. Permiten a la gente hacerse una idea de la ciudad con historias, anécdotas e informaciones interesantes sin tener que dejarse un riñón por ello. Al final de dichos tours cada cual deja una propina en función de sus posibilidades. Este tour fue el que hacemos nosotros, sale a diario desde Brandenburger Tor a las 11AM y recorre las mayores atracciones del centro de Berlín. Después te dan la opción de participar en los tours de pago que tienen. Es la segunda vez que lo hago y ambas veces he quedado muy satisfecha, los guías le echan muchas ganas, explican cantidad de datos interesantes y hacen que el recorrido sea muy ameno todo el tiempo. 

Brandenburger Tor

El tour comienza con el resumen de la historia de Berlín desde que se creó allá por la Edad Media. Explica cómo su importancia creció con la creación del Reino de Prusia, del cual Berlín era capital, la conquista de Berlín por las tropas de Napoleón, las dos Guerras Mundiales, la división que duró 40 años y la reunificación en el 89. Nos cuenta cómo la cuadriga de la Puerta de Brandenburgo fue llevada a París por Napoleón, y que desde que la recuperaron los prusianos representó a la diosa de la victoria. Esta es la razón por la que la plaza a los pies de la Puerta se llame Pariser Platz (plaza de París), simboliza la "victoria sobre París". Lo que hoy en día viene a ser un "zas, en toda la boca", vamos. 

Cruzamos la Puerta para acercarnos al Monumento al Holocausto. Por lo visto su nombre correcto es "Monumento a los judíos de Europa asesinados", pues fue construido para este colectivo. Dice el guía que hay muchísima polémica por tener distintos memoriales para distintos colectivos de víctimas del Nazismo, lo cierto es que mucho sentido no tiene. El Monumento consiste en 2711 losas de hormigón, todas diferentes entre sí. Se supone que es un lugar para la reflexión, y cierto es que adentrarse entre los bloques impresiona, pero hay tanta gente y tanto ruido siempre que es complicado tomarte un tiempo para pensar.

Monumento al Holocausto

Seguimos caminando hasta llegar a un parking de coches con un parque infantil al lado y varios edificios de la época comunista alrededor. Ahí es donde estuvo el bunker donde Hitler pasó los últimos días de su vida hasta que finalmente se suicidó con su amante, recién convertida en esposa, Eva Braun. Aparte de un mapa del bunker no hay nada que señale la existencia de dicha construcción bajo tierra, para así no dar pie a que el sitio se convierta en un lugar para el culto al nazismo y a Hitler.

Nos dirigimos a la Finanzamt (ministerio de Finanzas), antigua sede de la Luftwaffe (camuflada bajo el nombre de Ministerio de Asuntos Aéreos, debido a la prohibición impuesta a Alemania de tener una fuerza aérea) y uno de los pocos edificios que quedan en pie de aquella época. La razón para esto es que los soviéticos utilizaron el edificio para sus asuntos cuando tomaron la ciudad en vez de derribarlo. Asimismo hizo también de frontera entre las dos partes de Berlín entre 1961 y 1989, haciendo las veces de muro en esa zona concreta. 

Justo enfrente de la Finanzamt hacemos una breve pausa para comer. Cuando digo breve es breve de verdad, nos dan quince minutos para buscar un sitio para comer, comer, ir al baño (con su correspondiente cola de tres kilometros) y volver a juntarnos. Nosotros nos hacemos con una Currywurst en un puestecillo que hay ahí cerca, junto a los Trabant de alquiler. Por lo visto está prohibido conducirlos libremente por la alta contaminación que producen, pero sí esta permitido alquilarlos por empresas determinadas.

Trabant

Currywurst, salchicha con curry y ketchup. Lecker!

Continuamos nuestro camino, el cual casi todo el tiempo se mantiene dentro de la zona oriental de la capital, puesto que la URSS fue la primera en llegar y la primera en elegir con qué parte se quedaba, y obviamente se quedó con el barrio de Mitte, el centro. El guía nos explica que tras la reunificación quisieron deshacerse de todo lo que habían creado los comunistas, ¡incluso estuvieron a punto de eliminar el Ampelmann! Por suerte hubo protestas y el Ampelmann se quedó.

Mi marido xD

Por aquí pasó el muro

Visitamos el Checkpoint Charlie, antiguo paso fronterizo entre las dos partes de Berlín, aún hay fotos del aspecto que tenía antes la zona, con puestos de control, aduanas, decenas de carriles para coches, etc. Hoy en día está rodeado de altos edificios, turistas y carteristas (de ésto último nos advirtió el guía, por suerte no nos robaron). 

Checkpoint Charlie

También nos habla de la construcción del muro, de cómo familias, parejas y amigos quedaron separados de la noche a la mañana durante 28 años. Hoy en día hay mucho terreno disponible en el centro de Berlín por esta razón, el muro era una frontera doble con mucho espacio a ambos lados para mantener a la gente alejada, y ahora ese espacio esta vacío. Sin embargo, Berlín es una obra constante, se está edificando todo y tienen un plan urbanístico que se supone que se acabará de construir en 2050. 

Nos acercamos a la zona de los edificios más antiguos, en su mayoría reconstruidos (o en proceso). Llegamos a la Gendarmenmarkt Platz, la cual tiene una curiosa historia. Cuando se creó Prusia trajeron soldados desde Francia para la defensa de la capital, ya que Berlín solo contaba con 20000 habitantes en aquella época y faltaban soldados. Miles de calvinistas franceses se trasladaron a Berlín huyendo de la persecución que habían sufrido en su país, y para ellos se construyó una catedral calvinista en un extremo de esta plaza. Los luteranos no querían ser menos y exigieron su propia catedral, por lo que edificaron otra casi exactamente igual al otro extremo. A pesar de los problemas de Prusia con Francia durante largas épocas, en el mercado de aquella plaza se logró una tolerancia nunca antes vista entre ellos, y por esta razón se la ha conocido como "la plaza de la tolerancia".

Una de las catedrales, creo que la luterana
Catedral

Schiller con la Filarmónica de fondo (las fotos son de días diferentes tal y como se ve en el cielo, pero shhhhh :P)


De esta "plaza de la tolerancia" pasamos a la "plaza de la intolerancia", donde poco después del ascenso al poder de los nazis, el Ministro de Propaganda Goebbels mandó efectuar la terrible quema de libros en la que solo en Berlín se perdieron 20000 obras, muchas de ellas ejemplares únicos.

En dicha plaza podemos ver la biblioteca de la Universidad Humboldt, la catedral católica y la ópera (edificio aun en construcción tras ser gravemente dañado en la guerra, a causa de las frecuentes visitas de Hitler al mismo fue el primer edificio en ser bombardeado, con la esperanza de pillarle dentro). La catedral la mandó construir Federico II el Grande, para que los católicos tuvieran dónde rezar. Pero se ve que al Fede la idea no le hacía mucha gracia, por lo que hizo construir para los católicos un templo similar al Panteón de Roma, símbolo pagano.

Fuente: Wikipedia. Ninguna de mis fotos era decente

Cruzamos la calle hasta la Isla de los Museos, donde acaba el tour. Damos 5€ de propina cada uno, se merece más pero siendo estudiantes andamos justillos y aún tenemos que enfrentar varios gastos en el viaje. De ahí vamos a la Antigua Galería Nacional, y justo ahí fuera compramos ticket para todos los museos para un día (9€ si eres estudiante). Una buena oferta, diréis. Pues lo es, pero S no pudo aprovecharla, al pobre se le olvidó la tarjeta de estudiante en casa y le clavaron 18€. Para la próxima no se le olvida.

Entramos primero a la Antigua Galería Nacional (Alte Nationalgalerie), donde te dan un audioguía gratis, lo cual se agradece al ser bastante ignorante en arte. No como en Italia, que te lo cobran todo, lo contaré en entradas futuras. A la entrada hay varias esculturas y en las siguientes salas están ya los cuadros.





El momento supremo del día llegó cuando me viene de repente S con cara de sospechoso y me suelta: "Oye, confírmame una cosa, ¿ése de ahí es el actor Daniel Brühl?". Miro y...




Huimos de la sala para avisar a los otros dos sin montar el show ahí mismo y negociamos quién le pide la foto. Yo me niego ante la certeza de que pareceré una subnormal tartamudeante y al final B se ofrece y nos sacamos fotos con él, se sacó una con B y conmigo y otra con S y D, ¡qué majo! De sobra está decir que en las dos siguientes salas ni caso hice a los cuadros ni al audioguía.

Qué sí, que Federico II tocando la flauta, muy bien, pero ¡acabamos de ver a Daniel Brühl! xD

Uno de los cuadros de Caspar David Friedrich

Al terminar de ver la galería entramos al Museo de Pérgamo, quizá el más conocido de Berlín por la Puerta de Ishtar, el Altar de Zeus de Pérgamo y la Puerta del mercado de Mileto. Además de eso, también se encuentran expuestas en el museo muchos otros objetos de la antigua Babilonia, Persia, Asiria, etc. Es un museo muy curioso porque sus mayores atracciones son construcciones enteras que fueron trasladadas ahí dentro.

Sala asiria con cosas asirias
Puerta de Ishtar
Puerta del Mercado de Mileto
Altar de Pérgamo

Al salir de ahí ya es la hora de cenar, por lo que nos disponemos a buscar algo digno (entiéndase: barato pero comestible). Acabamos optando por el Subway, donde nos quedamos hasta que cierran. Siempre nos lo cierran todo. Damos un paseo hasta Alexanderplatz, vemos su famoso reloj y nos pasamos media hora en el DM eligiendo la crema de manos más barata y la única marca de agua sin gas.

Dom de noche

Fernsehturm
Reloj de Alexanderplatz

A las 20:45 tenemos cita en el Reichstag. Si es que somos super importantes. Vale, en realidad vamos a subir a la cúpula como todos los demás turistas, ¿qué pasa? Llegamos al edificio que alberga el Parlamento Europ... digo... Alemán, enseñamos nuestras credenciales (lo que viene a ser la hoja de confirmación en el móvil) y pasamos por el detector de metales sintiéndonos delincuentes. Se me olvida, la visita es gratis pero hay que reservarla con antelación aquí.

En la cúpula también hay audioguía. Tiene un sistema curioso (al menos para mí, que soy medio de pueblo), dependiendo de dónde estés te va dando informaciones sobre dicho sitio. Lo cual puede llegar a ser muy útil, pero a veces la explicación se cortaba así sin más y me quedaba sin saber qué era X edificio con forma rara.

Cúpula por dentro
Reichstag por fuera

Al bajar de la cúpula nos acercamos inocentemente a un guardia a preguntarle a ver si se puede ver la sala de plenos (a ver si colaba), pero nos dice que está cerrada. De modo que salimos del edificio y damos un paseo por la zona de los edificios gubernamentales. Pasamos por la Kanzleramt (donde trabaja Merkel y en cuya entrada hay una escultura de Chillida), la casa de las culturas del mundo (Haus der Kulturen der Welt), y finalmente acabamos una vez más en la Potsdamer Platz, donde cogemos el metro a casa.

Kanzleramt y escultura de Chillida

Haus der Kulturen der Welt
Sony Center iluminado

Cuando digo que cogemos el metro digo que lo intentamos. Porque llegamos corriendo y B, D y yo conseguimos entrar, pero S se queda fuera, abandonado en la estación. Este no fue su día. Nada, nos bajamos en la siguiente estación y cogemos el metro en dirección contraria para ir a buscarle. En este segundo metro con las prisas nos metemos accidentalmente en medio de un grupo de lo que denominamos "txikiteros alemanes", lo que viene a ser algo así pero en versión germánica:




Se nos quedan observando mientras se echan miradas cómplices entre ellos. Que se ríen de nosotros, vaya. Al fin conseguimos volver a encontrar a S (que se había ido fuera por la falta de cobertura) y volvemos al apartamento riéndonos de nuestra pardillez. 


Gastos por persona: 41'55€
Ticket diario de metro: 4'05€
Currywurst: 2'5€
Tour: 5€
Ticket a los museos: 9€
Cena en el Subway: 6€
Apartamento: 15€

¡PARTICIPA!
¿Has hecho alguno de los Free Tours en alguna ciudad europea? ¿Cuál te parece el museo más interesante de Berlin? ¿Alguna vez te has encontrado a un famoso en uno de tus viajes?

2 comentarios:

  1. Yo estuve hace muchos años en Berlín y no se parece nada a lo que veo en tus fotos, tengo ganas de volver. En cuanto a Daniel Brühl, no me extraña que no prestases la atención a lo que quedaba jajaja. ¿Sabes que es catalan?.
    Un saludo

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  2. Muy interesante tu visita por Berlín, me gustaría ir y me ha encantado el Museo!
    Un saludo.

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