2013/09/15

Interrail 2012: Día 9

♣DÍA 9: MÜNCHEN - FÜSSEN - MÜNCHEN♣
Castillos de cuento y el segundo diluvio universal

Madrugamos (solo lo justo, no un madrugón extremo de ésos) y sobre las nueve vamos a la estación a coger el tren directo a Füssen. Lo de tener el albergue cerca de la estación viene de perlas, personalmente es lo que recomiendo (a no ser que la estación esté en un barrio mú chungo).

A Füssen hay numerosos trenes a lo largo del día, pero no todos son directos, cosa que conviene aclarar antes de subirse a uno. El nuestro si lo era, en un par de horas nos dejó en la estación de trenes de Füssen. Al salir de la estación la verdad es que llegar a los castillos no tiene pérdida, lo único que hay que hacer es seguir a los demás turistas que haya (que no suelen ser pocos).






En primer lugar hay que ir a un pueblecillo (casi barrio) llamado Schwangau situado a unos 5km de Füssen. Para ello existen varios autobuses, no recuerdo el número del nuestro pero sí que se seguro que se coge justo en la puerta de la estación de trenes. Corremos hacia el bus para acaparar unos asientos dignos (misión imposible versión interrail) y cuando le decimos al conductor que tenemos billetes inter nos dice que nanai, que a pagar como todo el mundo. 2'30€ eran y dolió pagarlos, era el último día de viaje y la economía iba como iba.

Schwangau

Milagrosamente conseguimos sentarnos en el bus y en pocos minutos nos deja en la taquilla para los tickets para Neuschwanstein. Nosotras habíamos decidido ya no realizar dicha visita, en primer lugar porque estábamos pobres (para qué negarlo) y en segundo lugar porque habíamos leído en internet que la visita es muy rápida y decepciona un poco. Así que decidimos guardarnos los 15€ por el momento (no hacen descuentos a estudiantes ¬¬).

Dedicamos la mañana a ver el castillo Hohenschwangau, que también es bonito, pero lo cierto es que Neuschwanstein le hace bastante sombra. Lo que más me gustó del mencionado castillo fueron el patio y las espectaculares vistas a los Alpes.

Hohenschwangau desde abajo

Jardines en el patio de Hohenschwangau

Vistas desde el castillo

Más vistas a los Alpes

Patio Hohenschwangau

Fuente en el patio

Castillo desde abajo
Bajamos del castillo (está en una colina) por el lado opuesto al de la subida, por un camino que acaba en un lago. Sacamos fotos y nos quedamos un rato en el lago antes de ir a comer.

Lago
Encontramos un puestecillo barato de pizza y patatas fritas (sano sano, como siempre) y decidimos comer ahí, ya que todos los demás sitios tienen pinta de caros. Empieza a chispear y entramos a una tienda a comprar los últimos souvenirs, esperando que pronto parará. Pues bien, si habéis leído el título del capítulo habréis deducido que el tiempo no cambió para bien, sino que empezó a llover como si no hubiese mañana. Miedo daba aquello.

No nos queda otro remedio y corremos como podemos hacia la parada de buses para trasladarnos a Neuschwanstein, nuestra intención era subir andando pero obviamente el tiempo no lo permite. Tenemos dos paraguas para cinco personas, algunas llevan zapatos que no se pueden mojar (¿solución? ¡Bolsas del Alcampo en los pies! Tristísimo), las calles de Schwangau parecen ríos... En fin, que si en Salzburgo pensaba que no volvería a ver tanta lluvia en mucho tiempo me equivocaba.

Esperamos como media hora al bus (son 4€ ida y vuelta y va horrorosamente lleno), a duras penas llegamos arriba y vemos lo que podemos entre chaparrón infernal y chaparrón infernal. He de decir que Marienbrucke (desde donde se obtienen las mejores vistas al castillo) está en medio del bosque, así que imaginad la cantidad de barro que había allí. He aquí la razón de tener tan pocas fotos de este precioso castillo. En fin, nunca es tarde para volver (y menos ahora que lo tengo a tres horas en tren).

Schloss Neuschwanstein (además de con lluvia, en obras)

Entrada a Neuschwanstein

Schwangau y Hohenschwangau desde Neuschwanstein

Tan pronto como llegamos a la entrada nos echan, se ve que a pobres que no han pagado una entrada no quieren. Tras haber aprendido una valiosa lección sobre el clima de esta zona (véase alguna foto de la mañana con ese cielo azul y compárese con éstas últimas) emprendemos el camino de vuelta al bus.

Teníamos intención de quedarnos más tiempo en los castillos pero al ver que la lluvia no para y así es imposible ver nada (no era normal aquella lluvia, os lo digo yo xD), volvemos a coger el bus de 2'30€ (otra vez a pagar) que nos lleva a la estación. Inciso importante: el Bayern Ticket sí es válido en este bus y los poseedores de dicho billete no tendrán que pagar.

El tren de las cinco acaba de irse, pero lo bueno es que el de las seis es directo, así que nos apalancamos en la estación (solitaria a estas horas) sin haber visto nada de Füssen. Una pena, dicen que es precioso. A las seis llega el tren y caladas y dando pena montamos en él. Intentamos dormir las dos horas de vuelta a Muncih pero nadie lo consigue.

Por la noche bajamos un rato al bar del albergue a aprovechar los vales de cerveza gratis, pero después de un día tan movido y tan agotador (no hemos andado mucho, pero entre la lluvia y el cansancio acumulado hay sueño ya) subimos a dormir en seguida. Nuestro tren a París sale a las seis y media de la mañana al dia siguiente, tanto la pereza como la pena nos invaden solo con pensarlo.


Gastos por persona: 33'6€
Bus Füssen Bahnhof - Schwangau ida y vuelta: 4'6€
Pizza y chips: 3€
Bus Schwangau - Neuschwanstein ida y vuelta: 4€
Albergue: 22€

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